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Cómo superar tus límites en la escalada

Spoiler: Está en tus manos

¿Qué pasó en estos 7 años que me llevó desde escalar con zapatillas de calle hasta competir internacionalmente y proyectar grados que nunca imaginé poder encadenar?

Mi historia con la escalada comenzó en la universidad, decidí inscribirme al curso sin saber absolutamente nada de este deporte, sin tener amigos que escalaran y con la única motivación de intentar algo que parecía entretenido. Nunca me imaginé que 7 años después, la escalada se habría convertido en una parte esencial de lo que soy, que me traería tantas alegrías e infinitas historias para contar.

1.- Me atreví a soñar

Luego de escalar unos meses en el muro de la universidad, llegó el momento en el que el profesor nos llevó a la roca. Con esa primera experiencia, descubrí que existían los grados en la escalada y que algunas rutas eran más difíciles que otras. En ese tiempo me dijeron que “los máquina escalan 7mos”, y para nosotros quedaban los 6tos.

Si me hubiese quedado con esa información, nunca me habría atrevido a probar rutas más duras. Comencé a leer medios de escalada, y resulta que en otros países muchas personas estaban encadenando 8vos e incluso 9nos. En Chile Belén Villalón estaba rompiéndola en la roca y Tomás Ravanal daba de qué hablar en las copas del mundo.

2.- Escuché y me asesoré por los verdaderos expertos

Cuando empecé se sabía mucho menos de la escalada y su entrenamiento de lo que se sabe ahora, yo conocía pocas personas en el deporte, y simplemente confiaba en los consejos que ellos podían darme. Cosas como “No debes escalar dos días seguidos porque te lesionarás” o “La mejor forma de mejorar es solo escalando”, si bien son ciertas en algunos casos, considero que para mí fueron limitantes en mi potencial de mejora temprana.

Con el tiempo descubrí que la mejor forma de progresar es tener un entrenador que realmente pueda analizar tus capacidades, guíe tu desarrollo en el deporte y que sea exigente. Así llegué a Fernando Quevedo, luego Richard Morales y actualmente Eduardo Rojas, personas que se han preparado y realmente saben cómo entrenar para mejorar. Ahora lo natural para mi es “entrenar varios días seguidos, pero manejando las cargas” y “complementar la escalada con otros entrenamientos”, algo que mis amigos de la época nunca me podrían haber enseñado. Quédate con los consejos de los expertos, y aléjate de los mitos.

3.- No dejé que otros me pusieran límites

Recuerdo claramente que la primera vez que quise probar un 7a+ (5.12a) lo primero que me dijeron fue “¿Segura que no quieres intentarla en top?”, y que luego, ante mi negativa, insistieran “pruébala en top mejor”. La persona que me estaba hablando no me conocía, no sabía nada de mí, probablemente nunca me había visto escalar y su única referencia era el pegue que dio antes de mí. Procedí a escalarla punteando y encadenarla un par de pegues después.

Ese recuerdo lo tengo grabado en mi mente, no porque sea la única vez que me ha pasado algo así, sino que porque es la demostración de que mis capacidades no se encuentran limitadas a lo que los demás crean que puedo hacer, pero a lo que yo creo que puedo hacer. No existe un mejor referente de nuestras capacidades que uno mismo, cada uno conoce sus fortalezas y debilidades mejor que nadie, y puede plantearse metas acordes a lo que uno puede lograr.

Yo propongo mis objetivos, respeto mis límites, y determino mi éxito. Es fácil decepcionar a otros cuando intentas amoldarte a sus estándares, pero eso es irrelevante, preocúpate de tus propias metas, da lo máximo por lograrlas y nunca te sentirás decepcionado.

4.- Involucré a mi familia en el proceso

Si me conoces un poquito, o si leíste este artículo hasta este punto, sabes que mi obsesión con la escalada es fuerte, y que creció rápidamente desde el primer momento en que conocí este deporte. Sin embargo, antes de la escalada mi vida era diferente, y para las personas que me conocieron antes, mi obsesión con la escalada fue un shock.

Para mi familia, algo que en principio parecía un pasatiempo interesante, rápidamente comenzó a generar preguntas “¿Es necesario que escales tantas veces a la semana?”, “Pero si fuiste el finde pasado, ¿debes ir este?”, “¿Confías en esas personas?, ¿no van a dejar que te caigas, cierto?”, entre muchas otras. Inicialmente estas preguntas eran estresantes para mi y no sabía como contestarlas todas, ni cómo justificar tantas tardes de entrenamiento y findes en el cerro, pero rápidamente entendí que provenían desde el cariño y la preocupación sincera.

La mejor forma de responder es involucrar a la familia, los comencé a invitar a las competencias, los llevé a la roca y a los muros, y les presenté a mis amigos escaladores. Al poco tiempo mis padres sabían quienes eran las competidoras de mi categoría, conocían a sus padres, se atrevían a escalar conmigo, confiaban en mis amigos, y sus comentarios cambiaron a “Ale, debes practicar más dinámicos, ese Boulder te costó” o “¿Qué encadenaste hoy?”. Mi familia entiende mis logros y el esfuerzo que pongo en lograrlos, celebran conmigo, y me apoyan cuando lo necesito.

Permite que la escalada cambie tu vida de forma positiva y no te alejes de quienes siempre han estado ahí para ti, involúcralos.

5.- Encontré amigos que creyeran en mí

Quisiera cerrar esta serie de consejos compartiéndoles el que pareciera ser el más sencillo, pero que probablemente es de los más complejos. Para progresar en la escalada, necesitas de buenos amigos. Estos no son lo mismo para todos, y tú debes cuestionarte lo que implican para ti.

En mi caso, los buenos amigos han sido quienes me acompañan en los proyectos y entrenamientos, creen que soy capaz de lograr los objetivos que me propongo, incluso cuando pierdo la confianza en mi misma, respetan mis límites y me motivan cuando lo necesito. A veces mis objetivos no se alinean con los de mis amigos, pero al menos siempre compartimos un set de creencias y una forma de ver la vida y la escalada.

En la escalada vas a conocer a muchas personas, cada una distinta a la anterior, pero no todas te permitirán lograr lo que te propongas, busca a quienes te apoyen, te motiven, en quienes puedas confiar, y se recíproco con ellos.

mujer-deportista

Alejandra Inzulza

Escaladora Chilena

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1 Comment

  1. No puedo decir más que me llena de orgullo leerte y sentirme parte de tu procesos. Las recomendaciones son una clave más en tu desarrollo y compartilas demuestra tu generosidad de siempre.

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